miércoles, 19 de mayo de 2010

Había escrito Teresa esos versos tan bellos y tan repetidos: Vivo sin vivir en mí - y tan alta vida espero - que muero porque no muero.
A los sesenta y siete años de edad le llega la hora tan deseada. Y, con su gracejo de siempre, se dirige ahora al Señor, en oración simpática: ¡Oh Señor mío y Esposo mío, ya era hora! Tiempo es ya que nos veamos... Y manifiesta su mayor gozo: ¡Al fin, muero hija de la Iglesia!...

Teresa estaba orgullosa de la Iglesia. Pero la Iglesia Católica, orgullosa de Teresa, no deja de dar gracias a Dios por esta hija tan preclara, a la que tiene declarada Doctora de la
Iglesia.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La oración: camino de purificación


Santa Teresa nos dice que "Dios no se da a Sí del todo, hasta que no nos damos del todo". Así que si queremos que el Señor se apodere de nosotros con la Oración de Quietud y de Unión, debemos darnos por entero a El.

Y en esta donación total, nuestro peor enemigo es nuestro "yo". Dice la Santa que "no hay peor ladrón" que "nosotros mismos". Se refiere a las tendencias egoístas que tenemos que combatir, pues impiden nuestra libertad espiritual. El amar la voluntad propia antes que la de Dios nos carga de "tierra y plomo".

No siempre se tratará del deseo de cosas ilícitas; puede tratarse de cosas buenas, pero que están conforme a nuestra voluntad, a nuestro criterio. Hay que mirar por encima de nuestros conceptos humanos, por buenos que puedan parecer, y atender a la Voluntad de Dios antes que a la nuestra, porque dice el Señor: "Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son Mis Caminos. Como el cielo es más alto que la tierra, Mis Caminos son más altos que los vuestros; Mis Planes que vuestros planes" (Is. 55, 8-9).


fuente: homilía.org/oracióncristiana

domingo, 18 de abril de 2010

Amistad y Santa Teresa


Santa de los Andes y Santa Teresa

La primer santa carmelita de América y también de Chile, desde su experiencia juvenil logra hacer suya la experiencia de santa Teresa de Jesús. Medita constantemente acerca del huerto del Alma, que la Santa explica en el libro de su Vida. Su nombre religioso, el mismo que el de la madre fundadora, “Teresa de Jesús”, es para Juanita Fernández un compromiso de vida y una invitación a vivir ¡cómo verdadera loca por amor a Jesús!

jueves, 1 de abril de 2010


Santa Teresa de Jesús, que tenía un gran amor por la humanidad de Jesucristo, exclamaba de forma muy singular: “¡Oh qué buen amigo eres, Señor! Cómo sabes esperar a que alguien se adapte a tu modo de ser, mientras tanto Tú toleras el suyo. Tomas en cuenta los ratos que te demuestra amor, y por una pizca de arrepentimiento olvidas que te ha ofendido. No comprendo por qué el mundo no procura llegar a Ti por esta amistad tan especial. Los malos hemos de llegarnos a Ti para nos hagas buenos, pues por el poco tiempo que aceptamos estar en tu compañía, aunque sea con mil deficiencias y distracciones, Tú nos das fuerzas para triunfar de todos nuestros enemigos. La verdad es que Tú, Señor, que das la vida a todo, no la quitas a ninguno de los que se fían de Ti.” (Santa Teresa de Jesús, El libro de la vida Cap. 8, 9).

domingo, 28 de marzo de 2010

Felíz cumpleaños Santa Teresa!


¡Alcánzanos el amor, la fuerza y la esperanza!

sábado, 13 de marzo de 2010

La lección de santa Teresa de Ávila, según Benedicto XVI


«Doctora de la Iglesia» y «grande santa»: así describió el Papa –en sus saludos al término de la audiencia- a la carmelita española, proponiendo a los jóvenes su testimonio de que «el amor auténtico no puede escindirse de la verdad».

Que santa Teresa de Jesús «os ayude a vosotros, queridos enfermos -prosiguió-, a comprender que la Cruz de Cristo es misterio de amor que redime el sufrimiento humano. Para vosotros, queridos nuevos esposos, que sea modelo de fidelidad a Dios, que confía a cada uno una misión especial».

miércoles, 17 de febrero de 2010

Frase...


"Toda la pretensión de quien comienza oración-y no se olvide que esto importa mucho-ha de ser trabajar y determinarse y disponerse, con cuantas diligencias pueda, a hacer su voluntad conforme a la de Dios (...). Quien más perfectamente tuviera esto, más recibirá del Señor, y más adelante estará en el camino". (Las Moradas, 11, 8).