sábado, 30 de julio de 2011


“… Este lenguaje de Santa Teresa no es aprendido en las escuelas, sino el habla vulgar y corriente de las gentes bien educadas de Castilla en el siglo XVI, y ha podido decir Menéndez y Pelayo, con bella frase, que Santa Teresa habló de Dios y de los más altos misterios teológicos como en plática familiar de hija castellana junto al fuego…Todas estas cualidades suyas se reflejaban en lo que escribía, y de aquí que, sin aliños retóricos ni propósito de escribir bien, escribiese admirablemente y sea la más inimitable de nuestros clásicos. Hasta el estilo de Cervantes puede imitarse con más o menos fortuna: el de Santa Teresa, de ninguna manera”.

(Ángel Salcedo Ruiz)

lunes, 18 de julio de 2011

«Muchas veces he pensado espantada de la gran bondad de Dios, y regaládose mi alma de ver su gran magnificencia y misericordia. Sea bendito por todo, que he visto claro no dejar sin pagarme, aun en esta vida, ningún deseo bueno. Por ruines e imperfectas que fuesen mis obras, este Señor mío las iba mejorando y perfeccionando y dando valor, y los males y peca-dos luego los escondía. Aun en los ojos de quien los ha visto, permite Su Majestad se cieguen y los quita de su memoria. Dora las culpas. Hace que resplandezca una virtud que el mismo Señor pone en mí casi haciéndome fuerza para que la tenga» (Vida 4,10).



sábado, 9 de julio de 2011

 
Teresa de Jesús fue una gran mujer luchadora, una gran santa mística enamorada de Jesucristo crucificado, una extraordinaria escritora y una maravillosa conversadora con un léxico vivo y pintoresco. El espíritu de sus hijos e hijas, los Carmelitas Descalzos, extendidos por todo el mundo y sus libros son su gran obra y sus verdaderos monumentos de espiritualidad.

En su corazón grande y pleno de amor hacia los demás, le llevó a componer diversas poesías religiosas, muy místicas de profundo conocimiento y amor espiritual.

viernes, 1 de julio de 2011

Santa Teresa en el arte

Santa Teresa escribiendo

Antonio Veredas. h. 1950.

Acuarela y tinta. Colección particular. Imagen aportada de la Familia Veredas.



Santa Teresa de Jesús
Antonio Veredas. h1940.
Dibujo a tinta, extraído del libro "La Notable ciudad de la espada y la cruz".

miércoles, 22 de junio de 2011


7. "Pues concluyo en esto, que jamás en cosa que no entendáis de la Sagrada Escritura ni de los misterios de nuestra fe os detengáis más de como he dicho, ni de palabras encarecidas que en ella oyáis que pasa Dios con el alma, no os espantéis. El amor que nos tuvo y tiene me espanta a mí más y me desatina, siendo los que somos; que tiniéndole, ya entiendo que no hay encarecimiento de palabras con que nos le muestre, que no le haya mostrado más con obras; sino cuando lleguéis aquí, por amor de mí os ruego que os detengáis un poco, pensando en lo que nos ha mostrado y lo que ha hecho por nosotras, viendo claro que amor tan poderoso y fuerte, que tanto le hizo padecer, con qué palabras se pueda mostrar que nos espanten".

(Cantares)






jueves, 16 de junio de 2011


16 de junio de 1581

Desde Soria carta de Sta. Teresa de Jesús a María de S. José en Sevilla interesándose por su salud al comenzar los calores de Andalucía. "Por caridad fíe poco de esa gordura y mire por sí. Ahora no la queremos penitente sino que no le dé a todas con sus enfermedades y que me sea obediente y no se mate que con verdad le digo que ninguna priora que faltase sentiría la de v. r. no sé cómo la quiero tanto". (Las notas del P. Tomás Alvarez)

viernes, 3 de junio de 2011

Sobre sus cartas


Las cartas a su hermano Lorenzo como las dirigidas al P. Gracián son el testimonio del profundo sentido familiar y de amistad que embargó el espíritu de esta gran mujer. No sólo se orientan por los difíciles caminos de la vida ascéticomística por la que camina su hermano, alumno aventajado de tan excelsa maestra, sino que reflejan la personalidad de una mujer con los pies en la tierra, hábil en los negocios contables y tratos con albañiles, encomendadores, notarios, escribanos, etc., etc., Experta, además, en asuntos, matrimoniales, noviazgos y
educación de los hijos.